Allan Ramsay – Portrait of a Lady, thought to be a member of the Cholmondeley family
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La mujer está representada de medio cuerpo, ligeramente girada hacia la izquierda, lo que introduce un sutil dinamismo en la pose. Su expresión es serena y contenida; una leve sonrisa apenas perceptible delata una cierta confianza o incluso un ligero humor. Los ojos, pintados con meticuloso realismo, transmiten inteligencia y dignidad.
La vestimenta es de gran relevancia para comprender el significado de la obra. El vestido, de tonalidades blancas y cremosas, está ricamente adornado con encajes que sugieren opulencia y refinamiento. Un delicado lazo azul, colocado sobre el pecho, aporta un contraste cromático que resalta la blancura del atuendo y atrae la mirada hacia la zona central del retrato. El cuello alto, complementado por una gargantilla de perlas colgantes, acentúa la elegancia y la posición social elevada de la retratada. La presencia de pendientes a juego con el collar refuerza esta impresión de riqueza y buen gusto.
El peinado, elaborado y recogido en intrincados rizos, es característico del período y subraya su estatus. La luz incide sobre el rostro de manera suave, modelando sus facciones y creando un efecto de volumen que le confiere una apariencia tridimensional. La iluminación general es clara pero no deslumbrante, lo que contribuye a la atmósfera solemne y respetuosa del retrato.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece transmitir valores asociados con la nobleza: decoro, virtud, inteligencia y un cierto distanciamiento emocional. La pose formal y la mirada directa sugieren una conciencia de su propia imagen pública y una disposición a ser percibida como una figura ejemplar. La meticulosidad en el detalle del vestido y los adornos apunta a una ostentación discreta de riqueza y poder. En definitiva, se trata de un retrato que busca inmortalizar no solo la apariencia física de la dama, sino también su posición social y sus cualidades personales, dentro de las convenciones artísticas y sociales de su época.