Nikolay Dmitriev-Orenburgsky – Fortress of Nikopol surrender, July 4, 1877. 1883. Canvas
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición se divide en dos grupos principales: los soldados que custodian la fortaleza y el grupo de individuos que salen de ella. Los militares, ataviados con uniformes oscuros y portando armas, exhiben una postura formal y disciplinada, marcando la autoridad del poder conquistador. Su disposición es simétrica y ordenada, transmitiendo un sentido de control y superioridad.
El grupo que emerge de la fortaleza es más heterogéneo. Se distinguen figuras con vestimentas civiles, algunos ataviados con ropas tradicionales que sugieren una población local sometida. Entre ellos se observan hombres con turbantes y uniformes militares desgastados, posiblemente oficiales o soldados del bando derrotado. La expresión de estos personajes es variada: hay rostros sombríos, resignación, e incluso algunos que parecen observar la escena con curiosidad o desconfianza.
La luz juega un papel importante en la obra. Ilumina principalmente el frente de la fortaleza y a los militares, resaltando su poderío. La zona donde se encuentra el grupo de rendición está ligeramente más sombría, lo que podría simbolizar la pérdida de esperanza y la sumisión. El cielo, aunque despejado, no aporta una sensación de alegría o celebración; más bien, contribuye a un ambiente general de solemnidad y melancolía.
En cuanto a los subtextos, la pintura parece explorar temas como la derrota, la rendición, el cambio de poder y las consecuencias de la guerra. La disposición de los personajes sugiere una clara jerarquía: los conquistadores en su posición dominante frente a los vencidos que se someten a su autoridad. La diversidad de vestimentas y expresiones faciales apunta a la complejidad de la situación política y social tras un conflicto armado, donde diferentes grupos experimentan la derrota de maneras distintas. La fortaleza, como símbolo de resistencia, ahora está abierta, representando el fin de una era y el comienzo de otra bajo un nuevo dominio. La escena evoca una sensación de finalización, pero también de incertidumbre sobre el futuro que le espera a la población sometida.