Avigdor Arikha – Avigdor Arikha 164
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La pincelada es gestual y expresiva; no busca la precisión mimética sino la transmisión de una emoción visceral. Se intuyen texturas rugosas y empastadas, resultado de una aplicación vigorosa del pigmento. La luz parece emanar desde el interior de la propia pintura, iluminando selectivamente algunos fragmentos y sumiendo otros en la penumbra.
Más allá de la mera descripción visual, esta obra sugiere una reflexión sobre la memoria y la pérdida. Los fragmentos superpuestos podrían interpretarse como recuerdos desestructurados, destellos de un pasado que se resiste a ser reconstruido coherentemente. El magenta, con su intensidad inusual en el conjunto, podría simbolizar un instante de alegría o belleza efímera, una nota de esperanza insertada en un contexto sombrío.
La ausencia de figuras reconocibles y la abstracción formal invitan al espectador a completar la narrativa, a proyectar sus propias experiencias y emociones sobre la superficie pictórica. La obra no ofrece respuestas fáciles; más bien, plantea interrogantes sobre la naturaleza del recuerdo, el paso del tiempo y la fragilidad de la existencia. Se percibe una tensión entre el deseo de orden y la inevitabilidad del caos, un conflicto que se manifiesta tanto en la composición como en la paleta cromática. La sensación general es la de una introspección profunda, un viaje al interior de un mundo emocional complejo y perturbador.