Gustaf Olof Cederström – Bringing Home the Body of King Karl XII of Sweden
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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El foco central de la composición recae sobre el cuerpo inerte de un individuo, transportado con cuidado entre varios hombres. Su posición, aparentemente relajada a pesar de las circunstancias, contrasta con la tensión palpable en los rostros y posturas del resto del grupo. Se percibe una mezcla de solemnidad, cansancio y quizás incluso una sutil tristeza en sus expresiones.
A la izquierda, un hombre mayor, presumiblemente un anciano o figura de autoridad, observa la escena con semblante apesadumbrado. A su lado, un joven porta lo que parece ser un perro, añadiendo una nota de vulnerabilidad y fragilidad a la composición. En primer plano, otro individuo, vestido con un uniforme oscuro, se adelanta al grupo, sosteniendo un bastón o vara, como si guiara el camino en medio de la adversidad.
El cielo plomizo y las nubes amenazantes contribuyen a una atmósfera opresiva y melancólica. La luz es tenue y difusa, acentuando la sensación de frío y desolación. La bandera que ondea al fondo, aunque parcialmente oculta, sugiere un contexto histórico o político significativo.
Más allá de la representación literal del traslado de un cuerpo, la pintura parece explorar temas más profundos como el duelo, el sacrificio, la pérdida y el peso de la historia. La imagen evoca una sensación de finalización, pero también de respeto y memoria. La disposición de los personajes sugiere una jerarquía social y militar, mientras que la representación del paisaje enfatiza la implacabilidad de la naturaleza y la fragilidad humana frente a ella. El contraste entre la figura central inerte y el esfuerzo visible del grupo que la acompaña podría interpretarse como una metáfora sobre la carga del legado y las consecuencias de los actos humanos. La escena, en su conjunto, transmite un sentimiento de solemnidad y reflexión sobre la transitoriedad de la vida y la importancia de honrar a aquellos que han partido.