Frederick Cayley Robinson – Two Girls by a Table Look out on a Starry Night
Ubicación: Tullie House Museum & Art Gallery, Carlisle.
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La figura situada a la izquierda, con el cabello rojizo, ocupa un lugar prominente en el primer plano. Su rostro, iluminado tenuemente, denota una expresión serena, casi contemplativa. La mirada se dirige hacia afuera, hacia el cielo nocturno, pero parece absorta en sus propios pensamientos. El vestido verde que viste contrasta con los tonos cálidos de la piel y el cabello, acentuando su presencia individual.
A su derecha, otra figura femenina, vestida con un atuendo rojo, se inclina sobre una mesa. Su postura sugiere abatimiento o preocupación; las manos apoyadas en la superficie indican una actitud de resignación o cansancio. La luz que incide sobre sus hombros y rostro es más tenue, sumergiéndola parcialmente en la sombra.
La mesa, situada entre ambas figuras, actúa como un elemento separador pero también como punto de conexión visual. Su forma redondeada suaviza la composición y contribuye a una sensación general de intimidad.
El cielo estrellado que se vislumbra a través de la ventana es el foco principal del interés. La profusión de puntos luminosos sugiere infinitud, misterio y quizás un anhelo por algo más allá de lo tangible. El marco oscuro de la ventana enfatiza aún más esta sensación de distancia y aislamiento.
La paleta cromática utilizada es deliberadamente limitada: tonos verdes, rojos, ocres y grises dominan la escena, creando una atmósfera sombría y melancólica. La pincelada es suelta y expresiva, contribuyendo a la impresión general de intimidad y emoción contenida.
Subtextualmente, esta pintura podría interpretarse como una reflexión sobre la soledad, el anhelo y la contemplación del destino humano. Las dos figuras femeninas representan quizás diferentes estados emocionales o perspectivas sobre la vida; una inmersa en su propia introspección, la otra abrumada por la incertidumbre. El cielo estrellado simboliza la esperanza, pero también la vastedad e incomprensibilidad del universo. La ventana actúa como un umbral entre el mundo interior y el exterior, sugiriendo una búsqueda de significado o consuelo en lo trascendente. En definitiva, la obra invita a la reflexión sobre la condición humana y la complejidad de las emociones.