Roerich N.K. – Mountain Lake # 33
Ubicación: International N.K. Roerich’s Center-Museum, Moscow (Международный Центр-Музей им. Н.К. Рериха).
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El segundo plano se eleva en forma de colinas onduladas, también dominadas por la paleta terrosa, pero con sutiles variaciones que sugieren cambios en la topografía y la iluminación. Estas colinas sirven como escenario para la imponente presencia de las montañas que ocupan el tercio superior del lienzo.
Las montañas se alzan majestuosas, coronadas por picos nevados que brillan bajo una luz difusa. La simplificación de sus formas, con contornos angulares y superficies planas, elimina cualquier intento de representación realista, favoreciendo una abstracción geométrica que enfatiza su monumentalidad y solidez. El cielo, un gris uniforme, se extiende como un telón de fondo neutro, acentuando la frialdad y la distancia del paisaje.
La ausencia casi total de figuras humanas o elementos narrativos sugiere una intención de trascender lo anecdótico y enfocarse en la esencia misma del lugar. La pintura transmite una sensación de aislamiento y serenidad, invitando a la introspección y a la contemplación de la naturaleza en su estado más puro y despojado.
La composición, con sus líneas horizontales dominantes, genera una atmósfera de estabilidad y equilibrio. No obstante, la paleta de colores apagados y la ausencia de contrastes dramáticos contribuyen a un ambiente melancólico y reflexivo. Se percibe una búsqueda de lo esencial, una reducción del paisaje a sus elementos más básicos: tierra, agua, montaña y cielo.
En términos subtextuales, esta obra podría interpretarse como una reflexión sobre la relación entre el hombre y la naturaleza, o como una exploración de los límites de la percepción y la representación artística. La monumentalidad de las montañas puede simbolizar la inmensidad del universo y la insignificancia del individuo frente a él. El silencio y la quietud del paisaje sugieren una invitación a la meditación y al encuentro con uno mismo.