Part 1 Prado museum – Giordano, Luca -- Rubens pintando la Alegoría de la Paz
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Alrededor del artista se despliega una multitud de figuras alegóricas y personajes divinos. En la parte superior, ángeles con expresiones serenas y vestimentas vaporosas parecen presidir la escena, mientras que una figura femenina alada, presumiblemente personificando la Paz, es el foco principal de la composición celeste. Su gesto de bienvenida, con el brazo extendido, irradia un mensaje de armonía y reconciliación.
En la parte inferior derecha, una mujer desnuda, coronada con laureles, se presenta como otra figura alegórica, posiblemente representando la Victoria o la Abundancia. Su mirada directa al espectador establece una conexión inmediata y transmite una sensación de confianza y poder. A su alrededor, un grupo de niños y putti juegan y se apiñan, añadiendo una nota de alegría y vitalidad a la escena.
El suelo está salpicado de objetos simbólicos: armas abandonadas, un casco, pergaminos, que sugieren el fin del conflicto y el triunfo de la paz. La presencia de un bebé en brazos del artista podría interpretarse como una referencia a la continuidad creativa o a la esperanza para el futuro.
La luz juega un papel fundamental en esta pintura. Un fuerte contraste entre las zonas iluminadas y las sombras profundas acentúa el dramatismo de la escena y dirige la atención hacia los personajes principales. La paleta de colores es rica y vibrante, con predominio de tonos dorados, azules y rojos que contribuyen a crear una atmósfera de opulencia y grandiosidad.
Subyacentemente, la obra parece explorar la relación entre el artista, su musa (la Paz) y el proceso creativo mismo. Se sugiere una jerarquía: el artista como intermediario divino, encargado de traducir en imágenes los ideales de belleza, armonía y victoria. La escena no solo celebra el arte, sino que también lo eleva a un nivel casi religioso, presentando al artista como un creador con una misión trascendental. El uso de alegorías clásicas refuerza la idea de que el arte tiene la capacidad de encarnar valores universales y atemporales.