Part 1 Prado museum – Key, Adriaen Thomasz -- Retrato de familia
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En esta composición pictórica se observa un retrato de grupo familiar, ejecutado con una marcada atención al detalle y a la representación realista de los personajes. La escena está centrada en un hombre mayor, vestido con ropas oscuras y un prominente cuello con encaje, que ocupa el lugar central y parece ser el patriarca del núcleo familiar. A su alrededor se disponen sus hijos e hijas, todos ellos ataviados con indumentaria igualmente elaborada, caracterizada por los volantes y la rigidez de las formas propias de la época.
La disposición de los personajes es jerárquica y formal. Los varones se sitúan a ambos lados del hombre central, mientras que las mujeres ocupan el extremo derecho del cuadro. La niña más pequeña, ubicada en primer plano y abrazada por una mujer, atrae la atención con su mirada directa al espectador.
El fondo oscuro contrasta fuertemente con la luminosidad de los rostros y las vestimentas, acentuando la sensación de solemnidad y gravedad que impregna la escena. Un elemento particularmente llamativo es la presencia de un cráneo humano sobre una mesa cubierta con un tapiz ricamente decorado. Junto al cráneo se encuentran un reloj de arena y varios libros, objetos que sugieren una reflexión sobre el paso del tiempo, la mortalidad y el conocimiento.
La inclusión del cráneo no debe interpretarse simplemente como un adorno macabro; más bien, funciona como un memento mori, una recordatorio constante de la fugacidad de la vida y la inevitabilidad de la muerte. Este símbolo, común en el arte del siglo XVI y XVII, invita a la contemplación sobre la vanidad de los asuntos mundanos y la importancia de la virtud y la fe.
La expresión facial de los personajes es contenida y seria, reflejando una actitud de dignidad y compostura. No obstante, se percibe una sutil tensión en algunos rostros, quizás como un indicio de las preocupaciones inherentes a la condición humana. La pintura, por tanto, trasciende la mera representación de un retrato familiar; se erige como una meditación sobre la vida, la muerte y el legado que se deja atrás. La riqueza del tapiz y la calidad de los tejidos sugieren una posición social elevada, mientras que la presencia del cráneo introduce una dimensión moral y espiritual que invita a una lectura más profunda de la obra.