Part 1 Prado museum – Núñez del Valle, Pedro -- La Adoración de los Reyes Magos
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En el primer plano, destaca la figura central de la Virgen María, ataviada con un manto azul intenso que contrasta con los tonos más cálidos del resto de la escena. Sostiene al Niño Jesús, quien es el foco principal de la adoración. A su alrededor se agrupan tres personajes, identificables como los Reyes Magos, cada uno portando ofrendas: una vasija dorada, un incensario y un pequeño recipiente que parece contener mirra. La disposición de estos personajes no es aleatoria; se busca enfatizar el gesto de reverencia y la humildad ante la divinidad representada en el Niño Jesús.
El hombre situado más cercano a María, con barba blanca y vestimenta rica, inclina su cabeza en señal de profundo respeto. El segundo Rey, ligeramente detrás, extiende sus manos hacia el niño, mientras que el tercero, a su derecha, parece estar presentando su ofrenda con una expresión de devoción. La diversidad en las vestimentas y los rasgos faciales sugiere la procedencia oriental de estos personajes, reforzando así la idea de que la adoración es universal y trasciende fronteras culturales.
En un plano superior, se aprecia una representación de ángeles flotando entre nubes, uno de ellos tocando una lira. Esta inclusión celeste añade una dimensión espiritual a la escena, sugiriendo la presencia divina y la trascendencia del evento narrado. La luz que emana de los ángeles y de las ofrendas contribuye a crear un ambiente místico y a dirigir la atención hacia el Niño Jesús.
La paleta cromática es rica en tonos cálidos – dorados, ocres, marrones – que contrastan con el azul del manto mariano. Esta combinación de colores acentúa la sensación de opulencia y solemnidad propia de la escena. La técnica pictórica revela un dominio del claroscuro, lo cual permite modelar las figuras y crear una sensación de volumen y profundidad.
Subtextualmente, la obra parece explorar temas como la fe, la humildad, la universalidad de la salvación y el reconocimiento de la divinidad por parte de los pueblos no judíos. La representación de los Reyes Magos, con sus diferentes orígenes y vestimentas, simboliza la aceptación del cristianismo por parte de otras culturas. El gesto de adoración, a su vez, representa la sumisión al poder divino y la búsqueda de redención. La presencia de los ángeles refuerza la idea de que el evento narrado es un acontecimiento trascendental con implicaciones cósmicas. En definitiva, se trata de una representación cargada de simbolismo religioso y cultural, destinada a inspirar devoción y contemplación en el espectador.