Elizabeth Adela Stanhope Forbes – A Game of Old Maid
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición es notable por su equilibrio; los niños están distribuidos simétricamente alrededor de la mesa, aunque cada uno con una expresión y postura ligeramente diferentes. El niño a la izquierda, con el cabello corto y peinado hacia un lado, parece concentrado en sus cartas, mientras que la niña situada frente a él muestra una leve sonrisa, quizás indicando una ventaja en el juego o simplemente un momento de diversión. La figura central, una joven de cabellos oscuros, se inclina sobre las cartas con una expresión indescifrable; su mirada es intensa y parece escudriñar los detalles del juego. Finalmente, la niña a la derecha, con largas trenzas, observa la escena con una quietud que contrasta con la aparente animación de los demás.
El suelo, parcialmente iluminado por la luz que entra por las ventanas, está salpicado de cartas caídas, lo que sugiere un juego animado y despreocupado. La presencia de objetos en el fondo –un armario decorado con platos y una maceta con flores– aporta contexto a la escena, sugiriendo un hogar confortable y ordenado.
Más allá de la representación literal del juego, esta pintura parece explorar temas relacionados con la infancia, la inocencia y las dinámicas sociales. La concentración individual de cada niño en el juego puede interpretarse como una metáfora de la búsqueda personal y la competencia, incluso dentro de un entorno familiar. La luz suave y los colores pastel contribuyen a crear una atmósfera nostálgica que evoca recuerdos de la infancia y la sencillez de la vida doméstica. El juego de cartas, con su elemento de azar y estrategia, podría simbolizar las incertidumbres y desafíos que se encuentran en el camino de la vida. La disposición de los niños alrededor de la mesa sugiere también un sentido de comunidad y pertenencia, aunque cada uno permanece individualmente inmerso en su propia experiencia. En definitiva, la obra invita a una reflexión sobre la complejidad de las relaciones humanas, incluso en los momentos más aparentemente triviales.