Pablo Picasso Period of creation: 1931-1942 – 1935 Minotauromachie
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En primer plano, una figura infantil, vestida con ropas sencillas, parece observar o incluso provocar a un ser mitológico híbrido: mitad hombre, mitad toro –un minotauro– que domina la parte derecha del cuadro. La interacción entre ambos es tensa; el niño extiende su mano como si ofreciera algo, mientras que el minotauro se muestra amenazante, con una expresión de furia contenida. Un caballo, también en apuros, se encuentra atrapado bajo las patas del monstruo.
A la izquierda, una figura masculina asciende por una escalera, su cuerpo desnudo y expuesto a la mirada del espectador. Su postura sugiere vulnerabilidad o quizás un intento de escape. En el plano superior, se vislumbra una mujer con rasgos andróginos, sentada sobre lo que parece ser un trono o plataforma elevada; observa la escena con una expresión ambigua, difícil de interpretar. Un ave, posiblemente un paloma, se posa cerca de ella, introduciendo un elemento de fragilidad y esperanza en medio del caos.
La obra evoca una serie de subtextos relacionados con el conflicto entre la inocencia y la brutalidad, la civilización y lo salvaje. El niño podría representar la pureza o la capacidad de confrontar los miedos más profundos, mientras que el minotauro simboliza las fuerzas oscuras e irracionales que residen en el inconsciente colectivo. La figura masculina en la escalera puede aludir a la búsqueda de redención o a la necesidad de escapar de una situación opresiva. La mujer observadora, con su expresión enigmática, podría representar la sabiduría o la indiferencia ante el sufrimiento humano.
El uso del claroscuro y la ausencia de color contribuyen a crear una atmósfera de misterio y tensión. La composición fragmentada y la yuxtaposición de elementos dispares sugieren un mundo perturbado, donde los límites entre la realidad y la fantasía se difuminan. En definitiva, el autor ha construido una alegoría visual que invita a la reflexión sobre la condición humana y las fuerzas que nos impulsan.