Adolphe William Bouguereau – Admiration
Ubicación: Museum of Art, San Antonio.
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Comentarios: 8 Ответы
Картины превосходны!!!
Будто бы выпрашивают у амура стрелы
Высочайший образчик пошлости!
Восхитительно!!!
Высочайший образчик глупости :)
в "Ниве" за 1914 год картина называлась "Исповедь Амура", в Инете её называют "Восхищение", а здесь она под названием "Поклонницы".
Вот так вот детишки вырастают и становятся почитателями классицизма, неоклассицизма, и классических форм. хаха=) По себе знаю.
Картина великолепная. Глубокий поклон мастеру!
Вот так вот детишки вырастают и становятся почитателями классицизма, неоклассицизма, и классических форм. хаха=) По себе знаю.
Картина великолепная. Глубокий поклон мастеру!
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En esta composición se observa un grupo de cinco mujeres jóvenes y un niño pequeño en un entorno boscoso. Las mujeres, desnudas o cubiertas con telas vaporosas que insinúan sus formas, rodean al infante con una atención casi reverencial. La luz incide sobre los cuerpos, resaltando la suavidad de la piel y creando contrastes sutiles entre las zonas iluminadas y las sombras del follaje.
El niño, situado en el centro de la escena, sostiene un arco y flechas, elementos tradicionalmente asociados con Cupido o Eros, dios del amor. Su mirada desafiante y su postura segura sugieren una conciencia precoz de su poder. Las mujeres lo contemplan con expresiones que oscilan entre la fascinación, la sorpresa y una sutil coquetería. Una de ellas le ofrece flores, un gesto que puede interpretarse como una ofrenda o un símbolo de afecto.
El autor ha empleado una paleta de colores cálidos y terrosos, predominando los tonos rosados, ocres y dorados. La vegetación exuberante enmarca la escena, creando una atmósfera idílica y bucólica que evoca el mundo clásico. En el fondo, se vislumbra una estructura arquitectónica, posiblemente un templo o santuario, lo cual refuerza la connotación mitológica de la representación.
Subyacentemente, la pintura explora temas como la belleza idealizada, el despertar del deseo y la naturaleza ambivalente del amor. La mirada de las mujeres hacia el niño no es meramente inocente; implica una atracción que trasciende la simple admiración infantil. El arco y las flechas simbolizan el poder erótico y la capacidad de Cupido para influir en los sentimientos humanos.
La disposición circular de las figuras, junto con sus gestos y miradas interconectadas, sugiere un diálogo silencioso sobre la sensualidad y la vulnerabilidad. La escena se presenta como una representación alegórica del amor juvenil y el encanto irresistible de la belleza masculina. El entorno natural actúa como un refugio apartado del mundo exterior, donde las mujeres pueden expresar libremente sus emociones y deseos.