Vladimir Borovikovsky – Portrait of Varvara Shidlovskaya
Ubicación: The State Tretyakov Gallery, Moscow (Государственная Третьяковская галерея).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La paleta cromática se centra en tonos suaves: blancos, cremas, dorados y verdes pálidos que dominan la vestimenta. El vestido, de tejido ligero y fluido, parece caer con naturalidad sobre el cuerpo, delineando sutilmente su figura. Un cinturón azul celeste, adornado con detalles dorados y esmeraldas, marca la cintura, atrayendo la atención hacia la delicadeza del escote. La joyería, discreta pero elegante – un adorno en la frente, una cadena con colgante y brazaletes – sugiere un estatus social elevado.
El cabello, peinado a la moda de la época, está recogido parcialmente, dejando caer rizos sueltos que enmarcan el rostro. La luz incide sobre él, creando reflejos que acentúan su textura y volumen. El fondo es oscuro y difuso, con una sugerencia de vegetación – hojas y ramas – que se desvanecen en la penumbra. Esta oscuridad contrasta con la luminosidad de la figura, enfatizando aún más su presencia y aislando a la retratada del entorno.
En el primer plano, sobre una superficie rectangular que podría ser una mesa o un pedestal, se encuentran unas flores rosadas, ligeramente marchitas. Este detalle introduce una nota de fragilidad y transitoriedad, sugiriendo quizás la fugacidad de la belleza o la juventud. La posición de las manos, una apoyada sobre la superficie y la otra descansando sobre el vestido, transmite una actitud de calma y control, pero también puede interpretarse como un gesto de defensa o introversión.
El retrato, en su conjunto, evoca una atmósfera de refinamiento y elegancia, pero también de cierta tristeza contenida. Más allá de la mera representación física, parece buscar captar la esencia psicológica del personaje, insinuando una complejidad emocional que permanece velada tras la máscara de la compostura. La composición, equilibrada y armoniosa, contribuye a crear una impresión general de nobleza y distinción.