Jean Auguste Dominique Ingres – Roman landscape with acuaduct of the Villa Borghese
Ubicación: Ingres museum (Musée Ingres), Montauban.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La arquitectura es el elemento central de interés. Se trata de una villa de dimensiones considerables, con una fachada clásica que sugiere solidez y permanencia. Su disposición simétrica y la presencia de columnas aluden a los ideales de armonía y equilibrio propios del clasicismo. El acuaducto, serpenteando en primer plano, se integra perfectamente en el paisaje, funcionando como un elemento funcional pero también estético, una declaración de dominio sobre la naturaleza.
La luz es difusa, creando una atmósfera serena y melancólica. No hay contrastes dramáticos; los tonos son suaves y terrosos, favoreciendo una sensación de quietud y atemporalidad. La paleta cromática se centra en verdes oscuros y ocres para la vegetación, blancos y beiges para la villa, y azules pálidos para el cielo y las montañas lejanas.
Más allá de la representación literal del paisaje, esta obra parece sugerir una reflexión sobre la relación entre la naturaleza y la civilización. La villa, símbolo de poder y refinamiento cultural, se inserta en un entorno natural exuberante, pero también lo domina sutilmente. El acuaducto, como elemento artificial, subraya esta tensión entre lo construido y lo salvaje.
El formato circular es particularmente significativo. Evoca la idea de una ventana a otro mundo, una visión idealizada del paisaje romano que trasciende la realidad cotidiana. La ausencia de figuras humanas refuerza la sensación de soledad y contemplación, invitando al espectador a sumergirse en la atmósfera serena y melancólica de la escena. Se intuye una intención de evocar un pasado glorioso, una época de grandeza arquitectónica y conexión con la naturaleza, aunque sin idealizaciones excesivas; se observa una honestidad en la representación del entorno que sugiere una reflexión más profunda sobre el paso del tiempo y la fragilidad de las construcciones humanas frente a la persistencia de la naturaleza.