Roerich N.K. – Bowl of Christ # 4
Ubicación: International N.K. Roerich’s Center-Museum, Moscow (Международный Центр-Музей им. Н.К. Рериха).
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A la izquierda, unas formas rocosas angulosas dominan la parte frontal del plano, articulándose como raíces de un árbol monumental que se extiende hacia arriba y hacia el centro de la imagen. Sobre estas rocas, una figura femenina vestida de blanco se alza, su postura sugerente de contemplación o posible súplica. La luz incide sobre ella, creando un halo que la separa del resto de la escena y le confiere una cualidad casi etérea.
El paisaje tras el primer plano se abre a una extensión acuática, posiblemente un lago o mar, donde se reflejan las siluetas de montañas distantes. Estas montañas, con sus contornos abruptos y su coloración azulada, contribuyen a la sensación de inmensidad y aislamiento que impregna la obra. La línea del horizonte es difusa, borrando los límites entre el agua y el cielo nocturno, intensificando así la atmósfera onírica.
El uso limitado de colores – predominan los azules, verdes oscuros y tonos tierra – refuerza la sensación de melancolía y recogimiento. La pincelada es visible, aportando una textura rugosa que acentúa la solidez de las rocas y la inestabilidad del paisaje.
Subtextualmente, se percibe una tensión entre lo terrenal y lo espiritual. La figura femenina podría representar una encarnación de la esperanza o la fe, contrastada con el entorno sombrío y aparentemente inhóspito. Las raíces del árbol, que parecen sujetar la roca sobre la que se encuentra la figura, sugieren un anclaje a la tierra, pero también una conexión profunda con lo subterráneo, con las fuerzas primordiales de la naturaleza. La composición en su conjunto invita a la reflexión sobre temas como la soledad, la búsqueda interior y la relación entre el individuo y el cosmos. El silencio visual es palpable; se trata de un espacio donde la contemplación parece ser la única respuesta posible.