Part 1 – Cornelis van Poelenburg (1586-1667) - Amaryllis crowned Myrtill
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En primer plano, una mujer vestida con ropas lujosas, presumiblemente de carácter festivo, extiende la mano hacia un joven sentado sobre una estructura pétrea. Este gesto parece ser de ofrenda o bendición, sugiriendo una relación de poder o reverencia entre ambos personajes. A su alrededor, se agolpan otras figuras, algunas con expresiones de júbilo y otras observando con curiosidad el acto central. Se aprecia un hombre que sostiene lo que parece ser una cesta o recipiente, mientras que otros parecen participar en algún tipo de ritual o celebración.
El fondo del cuadro está poblado de elementos arquitectónicos ruinosos – torres y monumentos erosionados por el tiempo – que contrastan con la vitalidad de las figuras presentes. A la izquierda, un grupo de niños corre y juega, añadiendo una nota de despreocupación y alegría a la escena. Un perro se encuentra entre ellos, reforzando la atmósfera idílica del entorno.
La iluminación es clara y uniforme, resaltando los detalles de las vestimentas y los rostros de los personajes. La paleta cromática es rica en tonos cálidos – dorados, ocres y rojos – que contribuyen a crear una sensación de opulencia y festividad.
Subyacentemente, la obra parece explorar temas relacionados con el amor cortés, la divinidad y la naturaleza. El acto de coronación o bendición sugiere un reconocimiento de méritos o una elevación a un estatus superior. La presencia de elementos pastorales – los niños jugando, el perro, el paisaje bucólico – evoca una idealización de la vida rural y una conexión con la naturaleza como fuente de inspiración y belleza. La arquitectura en ruinas podría interpretarse como una alusión a la fugacidad del tiempo y la transitoriedad de las glorias terrenales, contrastando con la perdurabilidad del amor o la divinidad representada. La composición, en su conjunto, transmite un sentimiento de armonía y equilibrio, propio de la estética clásica.