Part 1 – Antoine Pesne (1683-1757) - The London merchant Henry Voguell
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El hombre viste un elegante traje de terciopelo marrón oscuro, cuyo tejido se modela con maestría para resaltar la volumetría del cuerpo. La riqueza del material es palpable; el brillo sutil del terciopelo contrasta con la sobriedad del corte del traje, que denota buen gusto y una cierta formalidad. La camisa de encaje blanco asoma por debajo del cuello y los puños, añadiendo un toque de refinamiento a la composición. El peluquín, impecablemente peinado, es característico de la época y subraya su estatus social elevado. En su mano derecha sostiene un bastón con adornos, símbolo tanto de autoridad como de apoyo físico, aunque en este contexto parece más un accesorio que una necesidad real.
El fondo presenta una composición compleja. Se distingue una columna corintia parcialmente visible, que evoca la arquitectura clásica y refuerza la idea de estabilidad y permanencia. Más allá de la columna, se intuyen barcos a lo lejos, insinuando una conexión con el comercio marítimo o quizás un vínculo con sus actividades profesionales. La atmósfera general del fondo es brumosa y oscura, creando un contraste dramático con la luminosidad que recae sobre la figura principal.
La composición en su conjunto transmite una sensación de poderío económico y social. El hombre no se presenta como un héroe o un líder militar, sino como un individuo próspero y respetado dentro de su comunidad. La ausencia de elementos ostentosos sugiere una riqueza discreta, basada más en la solidez que en la exhibición superficial. La elección del terciopelo, el peluquín y el bastón son todos indicadores de pertenencia a una élite mercantil o financiera. El artista ha logrado capturar no solo la apariencia física del retratado, sino también su carácter y su posición dentro de un contexto social específico. La pintura invita a reflexionar sobre los valores de la época: la importancia del comercio, el refinamiento estético y la consolidación del poder económico.