Agostino Brunias – A Linen Market with a Linen-stall and Vegetable Seller in the West Indies
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
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El primer plano está dominado por una mesa repleta de telas blancas, que sugieren un comercio activo de lino. Alrededor de esta área se agolpan figuras diversas: mujeres vestidas con atuendos elegantes, presumiblemente de clase acomodada, interactúan con vendedores y otros compradores. La presencia de estas mujeres, ataviadas con ropas claras y elaboradas, contrasta notablemente con la desnudez de algunos hombres que aparecen en el extremo izquierdo de la pintura. Estos últimos, probablemente trabajadores o esclavos, se encuentran ocupados en tareas como transportar leña, lo que subraya una jerarquía social evidente.
El vendedor de verduras, situado a la derecha, añade un elemento de cotidianidad y abundancia a la escena. La variedad de frutas y vegetales expuestos sugiere una tierra fértil y próspera. La multitud es heterogénea: se distinguen personas de diferentes orígenes étnicos y clases sociales, lo que refleja la complejidad social de este entorno colonial.
El fondo revela un paisaje tropical exuberante, con palmeras imponentes y una montaña en la distancia. La presencia del mar, visible a través de los árboles, refuerza la ubicación insular de la escena. Se aprecia también una pequeña localidad con edificios de tejas rojas, lo que indica una cierta infraestructura urbana incipiente.
La luz es intensa y brillante, típica del clima tropical, iluminando las figuras y resaltando los colores vibrantes de la vegetación y la ropa. La técnica pictórica sugiere un interés en capturar la realidad visual de este lugar, aunque con una cierta idealización que suaviza las asperezas de la vida colonial.
Más allá de la descripción literal, esta pintura plantea interrogantes sobre el poder, la clase social y la raza en el contexto del comercio colonial. La yuxtaposición entre la opulencia de los compradores y la laboriosidad de los trabajadores desnudos invita a una reflexión crítica sobre las dinámicas sociales que sustentaban este sistema económico. La representación aparentemente neutral de la escena podría ser interpretada como un testimonio visual de una sociedad estratificada, donde la riqueza y el privilegio se distribuían de manera desigual. La mirada del espectador es dirigida hacia esta complejidad, dejando entrever una narrativa más profunda sobre las relaciones humanas en un entorno colonial.