Emma Ekwall – Young mother rocking her child
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
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La madre, con un semblante sereno y una mirada dirigida hacia su hijo, irradia una sensación de calma y ternura. Su atuendo, compuesto por una blusa blanca adornada y un corpiño oscuro, sugiere una posición social modesta pero digna. El anillo en su mano izquierda es un detalle significativo que podría aludir a un matrimonio o compromiso previo. La disposición de sus manos, una sosteniendo la cuna y otra acariciando suavemente el rostro del niño, enfatiza el vínculo afectivo entre ambos.
El infante, recostado sobre una manta roja con detalles florales, parece absorto en su propio mundo, con los ojos fijos en un punto indefinido. Su expresión es de inocencia y tranquilidad, reforzando la sensación de seguridad que emana de la escena. La paleta de colores predominante – blancos, rojos y tonos tierra – contribuye a crear una atmósfera cálida y hogareña.
Más allá de la representación literal de una madre balanceando a su hijo, esta pintura parece explorar temas más profundos relacionados con la maternidad, el amor familiar y la protección. La sencillez del entorno y la ausencia de elementos superfluos sugieren un enfoque en la esencia de la relación entre madre e hijo, desprovista de artificios o pretensiones. La cuna, construida con materiales simples, podría interpretarse como una metáfora de la fragilidad de la vida y la necesidad de cuidado constante. La presencia de la vegetación en el fondo evoca un sentido de conexión con la naturaleza y la continuidad de la vida.
En definitiva, la obra transmite una sensación de quietud y armonía, invitando al espectador a reflexionar sobre los valores universales del amor maternal y la importancia de los vínculos familiares. La técnica pictórica, caracterizada por pinceladas sueltas y una atención meticulosa a los detalles, contribuye a crear una imagen realista pero también idealizada, que captura un momento fugaz de intimidad y felicidad doméstica.