Venus Blindfolding Cupid Titian (Tiziano Vecellio) (1488/90-1576)
Titian – Venus Blindfolding Cupid
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Pintor: Titian (Tiziano Vecellio)
Ubicación: Borghese gallery, Rome (Galleria Borghese).
En algunos de sus últimos periodos de creatividad, el artista Tiziano, que vivió entre 1488 y 1576 aproximadamente, estaba literalmente obsesionado. Su principal obsesión era crear cuadros llenos de dramatismo. Los temas cristianos eran, en opinión del propio artista, los mejores para este fin. Al mismo tiempo, le seguía atrayendo la antigüedad en cualquiera de sus manifestaciones, incluso las más vivas y audaces. En su carácter y en sus pinturas, el artista compartía y sostenía de todo corazón la creencia y la convicción de los neoplatónicos de que la belleza mejor, más pura y más prístina siempre será y exaltará al hombre.
Descripción del cuadro de Tiziano "Venus vendando a Cupido".
En algunos de sus últimos periodos de creatividad, el artista Tiziano, que vivió entre 1488 y 1576 aproximadamente, estaba literalmente obsesionado. Su principal obsesión era crear cuadros llenos de dramatismo. Los temas cristianos eran, en opinión del propio artista, los mejores para este fin. Al mismo tiempo, le seguía atrayendo la antigüedad en cualquiera de sus manifestaciones, incluso las más vivas y audaces.
En su carácter y en sus pinturas, el artista compartía y sostenía de todo corazón la creencia y la convicción de los neoplatónicos de que la belleza mejor, más pura y más prístina siempre será y exaltará al hombre. Esto significa que para el artista la belleza siempre tuvo un significado religioso.
Por ello, el cuadro y la representación de Venus vendando los ojos a Cupido no es un mero juego o interpretación de las fantasías del artista sobre un tema mitológico. El cuadro es conocido por varios nombres en todo el mundo.
Venus le venda los ojos a Cupido y la ninfa que está cerca le hace una reverencia. Esto fue una indicación para que soltara sus flechas más al azar que a su propia discreción.
Sobre todo en este cuadro las chicas llaman la atención. Son hermosas, encantadoras y, a su manera, inaccesibles para los humanos o para el propio Cupido. Tienen los rasgos faciales clásicos, la piel dorada y brillante, y en cada curva de su cuerpo se ven los gestos suaves. Su belleza se completa con un cabello sedoso.
Venus, que se encaja en los ojos, está llena de la dignidad y la serenidad que le son inherentes. Y la calidez que desprende su cuerpo y su tranquilidad se acentúa aún más con el hombro de Cupido apoyado en ella. Este gesto de Cupido es comparado por muchos con el de un bebé que se acurruca a su madre. Por ello, la belleza del cuadro adquiere una cualidad vital y maternal. Por eso, desde fuera, al cabo de un rato, parece que este cuadro respira y llena de amor todo lo que le rodea.
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Comentarios: 1 Ответы
Во-первых, непонятно, почему амуров два (насколько помню, ребёнок у Венеры был единственный), а во-вторых, как бедный мальчик обходился с луком, который в половину больше размером, чем сам стрелок. Может, именно поэтому их двое, так тетиву натягивать удобней.
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La composición presenta a tres figuras femeninas y un putto en un espacio que sugiere tanto intimidad como cierta grandiosidad. A la izquierda, una mujer de tez clara, ataviada con un velo dorado y una túnica blanca ceñida, extiende su mano hacia un arco. Su mirada es directa, casi desafiante, y su postura denota control. Un pequeño putto, situado a su lado, observa la escena con curiosidad.
En el centro de la imagen, otra figura femenina se encuentra en proceso de vendar los ojos a una tercera mujer. Esta acción central sugiere un acto deliberado de privación sensorial o restricción. La mujer que venda los ojos parece concentrada y decidida; su expresión es seria y carente de afecto. La figura a la que se le está vendando los ojos, con el cuerpo parcialmente cubierto por un manto rojo, muestra una actitud pasiva, casi resignada.
A la derecha, la tercera mujer observa la escena con una expresión ambigua: parece preocupada o tal vez expectante. Su vestimenta es similar a la de las otras figuras, aunque su posición y mirada sugieren un rol secundario en el drama que se desarrolla.
El fondo muestra un paisaje montañoso difuso, lo que contribuye a crear una atmósfera onírica y atemporal. La paleta cromática es rica y cálida, con predominio de tonos dorados, rojos y ocres. El uso de la luz y la sombra acentúa el volumen de las figuras y enfatiza los detalles anatómicos.
Subtextos potenciales:
La escena puede interpretarse como una alegoría del amor y sus complejidades. La venda en los ojos podría simbolizar la ceguera que a menudo acompaña al deseo o la pasión. El acto de vendar, realizado por una figura femenina con autoridad, sugiere un control sobre el amor, quizás una manipulación o restricción impuesta. La presencia del arco y las flechas refuerza esta idea, asociando el amor con la fuerza y el poder.
La interacción entre las tres figuras femeninas podría representar diferentes aspectos del amor: la pasión (la figura que venda los ojos), la belleza (la mujer de tez clara) y la vulnerabilidad (la figura vendada). El putto, como símbolo de la inocencia o el deseo infantil, observa pasivamente este complejo juego emocional.
En general, la pintura parece explorar temas relacionados con el poder, el control, la ceguera y las contradicciones inherentes al amor humano. La ausencia de figuras masculinas sugiere un enfoque en la experiencia femenina del amor y sus dinámicas internas.