Lorens Pasch the Younger – Gustav IV Adolf (1778-1837), King of Sweden
Ubicación: National Museum (Nationalmuseum), Stockholm.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El joven se encuentra apoyado en un mueble ricamente decorado, cubierto por una tela azul intensa adornada con motivos heráldicos. Sobre este mueble, se distingue una corona y plumas, símbolos inequívocos de soberanía. En su mano izquierda sostiene lo que parece ser un pergamino enrollado, posiblemente un documento oficial o una declaración de principios. La postura es ligeramente tensa, con el cuerpo girado hacia la cámara, pero la mirada dirigida al frente, transmitiendo una sensación de determinación y quizás, cierta inquietud.
El vestuario es ostentoso: un traje sastre adornado con detalles metálicos que reflejan la luz, sugiriendo riqueza y estatus. Los pantalones bombachos, típicos de la época, contribuyen a la imagen de opulencia. A su derecha, se aprecia una espada apoyada sobre un escudo, elementos bélicos que refuerzan el concepto de liderazgo y responsabilidad militar. La presencia del globo terráqueo al lado de la espada podría simbolizar ambiciones expansionistas o un dominio global.
La iluminación es teatral, con fuertes contrastes entre luces y sombras que modelan el rostro y los detalles del vestuario, acentuando su importancia. El uso de colores ricos – azules profundos, dorados brillantes, plateados relucientes – contribuye a la atmósfera de solemnidad y grandeza.
Subtextualmente, la pintura parece querer proyectar una imagen de un líder joven pero preparado para asumir responsabilidades importantes. La combinación de elementos ceremoniales (la corona, el manto) con símbolos de poder militar (la espada, el escudo) sugiere una figura que debe ser tanto diplomática como guerrera. La expresión del rostro, aunque formal, revela una cierta vulnerabilidad o quizás la carga del peso de su futuro destino. El pergamino en la mano podría interpretarse como un compromiso con un ideal o una promesa a cumplir. En general, el retrato busca consolidar una imagen de autoridad y legitimidad, construida sobre los pilares de la tradición, el poder militar y la responsabilidad política.