Edward Lear – Between Olavano and L’Civitella
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
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En primer plano, un robusto árbol de tronco prominente domina la escena desde la derecha, sus ramas extendiéndose como un dosel protector sobre el camino que serpentea hacia el fondo. Este árbol, con su follaje denso y texturizado, actúa como una barrera visual parcial, atenuando la intensidad del paisaje más allá. A lo largo de este camino, se observa un pequeño grupo de figuras humanas vestidas con hábitos religiosos; su presencia introduce una dimensión espiritual a la obra. Se les ve caminando hacia una pequeña estructura arquitectónica que se distingue en el centro del plano medio: una capilla o ermita incrustada en la ladera de la colina.
La cruz, ubicada sobre un promontorio rocoso a la izquierda, es un elemento simbólico central. Su posición elevada y su silueta contra el cielo sugieren sacrificio, redención y una conexión con lo divino. La roca desnuda sobre la que se alza contrasta con la exuberancia de la vegetación circundante, acentuando su significado.
El paisaje que se extiende hacia el horizonte está construido con pinceladas rápidas y expresivas, que sugieren la vastedad del territorio. Las montañas distantes, envueltas en una bruma azulada, parecen fundirse con el cielo, creando una sensación de infinito. La paleta de colores es predominantemente terrosa: ocres, verdes apagados y marrones dominan la composición, reforzando la impresión de un lugar antiguo y deshabitado.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas de fe, soledad y el paso del tiempo. La presencia de los religiosos sugiere una búsqueda espiritual o una peregrinación. El paisaje, con su atmósfera melancólica y sus elementos simbólicos, invita a la reflexión sobre la fragilidad humana frente a la inmensidad de la naturaleza y la trascendencia de lo divino. La composición evoca un sentimiento de añoranza por un pasado idealizado, un lugar donde la fe y la contemplación son valores fundamentales. La disposición del árbol, protegiendo el camino hacia la capilla, podría interpretarse como una metáfora de la guía espiritual o la búsqueda de refugio en tiempos inciertos.