Robert Peake – Portrait of a Woman, Possibly Frances Cotton, Lady Montagu, of Boughton Castle, Northamptonshire
Ubicación: Yale Center for British Art, Paul Mellon Collection, New Haven.
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La mujer está ataviada con un elaborado vestuario que denota riqueza y poder. La presencia de encajes voluminosos alrededor del cuello, conocidos como ruffs, es característica de la moda de la época y simboliza la ostentación y el refinamiento. El atuendo, en tonos plateados y blancos, contrasta con el fondo rojo oscuro, intensificando su brillo y resaltando su figura. Se aprecia un broche ornamentado sobre el pecho, posiblemente una joya familiar o un símbolo de pertenencia a una determinada orden o sociedad. La peluca, alta y elaborada, con mechones que enmarcan el rostro, contribuye a la monumentalidad del retrato.
El fondo, aunque oscuro, revela detalles como una cortina roja y una inscripción parcialmente visible, lo cual sugiere un interior palaciego o señorial. Esta ubicación no es casual; refuerza la idea de pertenencia a una élite social. La iluminación es suave y difusa, creando sombras sutiles que modelan el rostro y las texturas del vestuario.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece sugerir un retrato psicológico. La expresión de la mujer, aunque contenida, transmite una sensación de introspección y quizás incluso de cierta resignación. El uso de los colores y la composición contribuyen a crear una atmósfera de solemnidad y dignidad. Se intuye una vida marcada por las convenciones sociales y las responsabilidades inherentes a su posición. La meticulosa atención al detalle en el vestuario y los accesorios no solo sirve para mostrar riqueza, sino también para comunicar un mensaje sobre el estatus social y la importancia de la apariencia en la sociedad de la época. El retrato, en definitiva, es una ventana a un mundo de privilegios, pero también de restricciones impuestas por las normas sociales.