Part 4 Prado Museum – Brueghel el Joven, Jan -- La Abundancia y los Cuatro Elementos
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En primer plano, un grupo central de figuras humanas parece participar en una escena ritual o festiva. Una mujer vestida con ropajes ricos, posiblemente personificando a la Abundancia, ofrece frutos a un niño desnudo que se encuentra arrodillado ante ella. A su alrededor, otros niños y putti juegan y se divierten, interactuando con los animales que pueblan el entorno: aves de diversos tipos, peces en el agua, pequeños mamíferos entre la vegetación. La disposición de estas figuras sugiere una armonía primordial, un retorno a un estado natural e inocente.
El paisaje se extiende hacia atrás, perdiéndose en la penumbra y sugiriendo una profundidad ilimitada. En la parte superior izquierda, tres ángeles alados flotan en el cielo, observando la escena con aparente benevolencia. Su presencia introduce una dimensión celestial a la composición, elevándola por encima de lo puramente terrenal.
La pintura está cargada de subtextos alegóricos. La abundancia de frutos y animales simboliza la fertilidad, la prosperidad y la generosidad de la naturaleza. Los niños desnudos representan la pureza y la inocencia, mientras que la mujer con los frutos podría aludir a una figura materna o divina que provee sustento y bendiciones. El agua, elemento vital presente en el centro de la composición, simboliza la purificación y la renovación. La presencia de los ángeles refuerza la idea de un orden divino que rige este mundo idílico.
La técnica pictórica es detallada y minuciosa; cada hoja, cada pluma, cada expresión facial está cuidadosamente representada. El uso del color es rico y vibrante, aunque atenuado por una atmósfera general de calma y serenidad. La composición, a pesar de su complejidad, se siente equilibrada y armoniosa, invitando al espectador a sumergirse en este mundo de fantasía y simbolismo. Se percibe un anhelo por un paraíso perdido, un retorno a la naturaleza y a una existencia más simple y plena.