Hans Memling – Virgin and Child with Musician Angels 1480
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La escena está poblada por cuatro figuras aladas, ángeles músicos que acompañan a la Virgen y al Niño con diversos instrumentos: una lira, un órgano portativo, un instrumento de cuerda similar a una mandolina y otro aún no identificado. Estos seres celestiales no parecen participar directamente en la interacción entre la mujer y el niño; más bien, se presentan como observadores silenciosos, creando una atmósfera musical etérea que eleva la escena a un plano espiritual.
La paleta de colores es rica y vibrante, con predominio del rojo en el manto de la Virgen, que contrasta con los tonos claros de las túnicas angelicales. La luz, suave y difusa, modela las figuras y resalta sus volúmenes, contribuyendo a una sensación general de armonía y equilibrio.
Más allá de la representación literal de un evento religioso, esta pintura sugiere una reflexión sobre la maternidad, la divinidad y el orden cósmico. El jardín, símbolo de paraíso terrenal, se yuxtapone con la ciudadela fortificada, representando quizás la conexión entre lo divino y lo humano, entre la gracia y la ley. La música celestial que emana de los ángeles podría interpretarse como una manifestación del amor divino, un canto de alabanza a la maternidad sagrada. La disposición de las figuras, con la Virgen en el centro y los ángeles rodeándola, enfatiza su importancia central dentro de esta narrativa espiritual. Se intuye una intención de transmitir no solo devoción, sino también una sensación de paz y esperanza.