Charles Thévenin – Massacre of the Marquis de Pellepont, 14th July 1789
Ubicación: Carnavalet Museum (Musée Carnavalet), Paris.
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El autor ha dispuesto una serie de elementos para enfatizar el dramatismo de la situación. El uso de la luz, aunque tenue, resalta las figuras centrales y los detalles más sangrientos, creando un contraste impactante con las zonas más oscurecidas. La perspectiva es forzada, lo que intensifica la sensación de aglomeración y claustrofobia. Se aprecia una arquitectura urbana en el fondo, sugerente de una ciudad europea, pero eclipsada por la violencia que se desata en primer plano.
Una figura femenina alada, presumiblemente una alegoría de la libertad o la justicia, flota sobre la escena, sosteniendo un estandarte rojo. Su presencia introduce una dimensión simbólica a la representación, contrastando con la brutalidad de los actos que se llevan a cabo abajo. La inclusión de querubines alrededor de ella refuerza esta connotación celestial y sugiere una posible justificación divina o moral para el levantamiento, aunque su expresión parece más observadora que participativa.
Subyace en la obra una tensión entre el orden y el caos, entre la justicia y la venganza. El autor parece querer documentar un evento histórico de manera realista, pero también busca transmitir un mensaje sobre las consecuencias de la violencia revolucionaria y la fragilidad del orden social. La representación de los personajes, tanto víctimas como agresores, carece de idealización; se les muestra con sus imperfecciones y debilidades, lo que contribuye a la verosimilitud de la escena.
La composición general sugiere una crítica implícita al poder establecido y una defensa, aunque ambivalente, de los ideales revolucionarios. La imagen invita a la reflexión sobre la naturaleza humana, la violencia política y el precio de la libertad. El estandarte rojo, símbolo del levantamiento, se contrapone a la figura celestial, generando una interrogante sobre la legitimidad de la acción violenta en nombre de un ideal superior.