Kuprin – kuprin the beasal valley (crimea) 1937
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El cielo, teñido de tonos violáceos y grises, resalta la presencia de una luna brillante que actúa como punto focal principal. Su luz tenue ilumina el camino y baña el paisaje en un halo misterioso, creando sombras alargadas que contribuyen a la atmósfera onírica de la escena.
En primer plano, una figura solitaria avanza por el camino, envuelta en la penumbra. La diminuta escala de esta persona frente al vasto paisaje sugiere una sensación de soledad y aislamiento, invitando a la reflexión sobre la condición humana dentro del contexto de la naturaleza.
La paleta cromática es limitada, con predominio de tonos tierra, ocres, grises y azules apagados. Esta elección contribuye a crear un ambiente sombrío y contemplativo. La pincelada es suelta y expresiva, lo que confiere al cuadro una textura vibrante y una sensación de inmediatez.
Más allá de la representación literal del paisaje, se intuyen subtextos relacionados con el paso del tiempo, la memoria y la nostalgia. El camino puede interpretarse como un símbolo del viaje de la vida, mientras que el poblado en la colina evoca la idea de refugio y comunidad. La figura solitaria podría representar a alguien que busca consuelo o redención en la naturaleza. En general, la obra transmite una profunda sensación de quietud y reflexión, invitando al espectador a sumergirse en un mundo de ensueño y contemplación.