Utagawa Kuniyoshi – Nichiren summoning the divine Shinpu wind to destroy the Mongol-Chinese fleet attacking Japan
Ubicación: Private Collection
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En el plano medio, se distinguen embarcaciones de considerable tamaño, presumiblemente pertenecientes a una flota invasora. Estas naves, representadas con cierto detalle arquitectónico, parecen estar siendo afectadas por un fenómeno meteorológico inusual: una tormenta o vendaval que las desestabiliza y amenaza con hundirlas. La fuerza del viento se sugiere mediante líneas diagonales que atraviesan la composición, creando una sensación de movimiento y caos.
El cielo, ocupando gran parte del espacio superior, presenta una paleta de colores azul verdoso, intensificado por el contraste con los tonos más terrosos de la costa y las armaduras de los guerreros. La atmósfera es densa y opresiva, contribuyendo a la sensación general de peligro e incertidumbre.
La composición no se limita a una mera representación de un evento bélico; parece aludir a una intervención divina en el curso del conflicto. El énfasis en la fuerza del viento, su aparente capacidad para destruir las embarcaciones enemigas, sugiere una justificación sobrenatural para la victoria japonesa. La presencia de figuras humanas, tanto guerreros como víctimas, se convierte así en un elemento secundario frente a la magnitud de la fuerza natural o espiritual que se manifiesta.
Subyace una narrativa de resistencia y salvación. El artista ha plasmado no solo el combate físico, sino también la creencia en una protección superior, capaz de frustrar los planes del invasor. La escena evoca un sentimiento de patriotismo y fe religiosa, reforzado por la representación de la naturaleza como agente protector de la nación. La disposición de las figuras y la intensidad de la luz contribuyen a crear una atmósfera cargada de tensión dramática, invitando al espectador a reflexionar sobre el poder del destino y la intervención divina en los asuntos humanos.