Beryl Cook – B26 Window-Dresser
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
A la izquierda, un hombre joven, vestido con una camisa estampada y pantalones vaqueros, extiende sus manos en un gesto de saludo o presentación. Frente a él, cinco mujeres permanecen inmóviles, como maniquíes, cada una ataviada con diferentes atuendos: faldas de rayas verticales, vestidos floreados y blusas verdes. Sus expresiones son neutras, casi vacías, acentuando su apariencia artificial.
En el centro de la composición, una figura femenina mayor, con un cabello blanco peinado hacia atrás y vestida con un estampado animal, se inclina sobre una de las mujeres, ajustándole aparentemente la ropa. Su postura sugiere una relación profesional, quizás la de una diseñadora o encargada de vestir. La atención que presta a los detalles es palpable en su gesto concentrado.
El espacio donde se encuentran estas figuras está delimitado por un suelo cuadriculado y una estructura vertical opaca que actúa como barrera física y simbólica. Esta barrera impide el contacto directo entre las figuras y, por extensión, entre ellas y el espectador, creando una sensación de distanciamiento y artificialidad.
La paleta de colores es vibrante y contrastada, con tonos fuertes en la ropa y los accesorios que resaltan la naturaleza superficial de la escena. La iluminación parece uniforme, eliminando sombras y contribuyendo a la atmósfera irreal.
Subtextualmente, la obra plantea interrogantes sobre la representación del cuerpo humano, la industria de la moda y las relaciones laborales. Las figuras estilizadas y despersonalizadas sugieren una crítica a la objetivación y la mercantilización de la imagen femenina. La barrera vertical puede interpretarse como un símbolo de separación entre el mundo real y el artificial, o como una metáfora de las restricciones impuestas a la individualidad en entornos laborales específicos. El gesto de la mujer mayor, ajustando la ropa de la figura inmóvil, podría aludir a la manipulación y control inherentes a ciertas profesiones creativas. En definitiva, la pintura invita a reflexionar sobre los roles sociales, la apariencia y las dinámicas de poder que subyacen en la sociedad contemporánea.