Alexander Golovin – Church ruins. Sketch of scenery for the drama by A.N. Ostrovsky Storm
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En primer plano, dos figuras masculinas, vestidas con abrigos largos, se encuentran observando la escena. Su presencia introduce una escala humana al conjunto, sugiriendo espectadores o incluso personajes involucrados en los eventos que se desarrollarán. La postura de uno de ellos, inclinado hacia adelante y con la mano apoyada en su compañero, transmite curiosidad e interés por lo que les rodea.
El fondo del escenario es particularmente complejo. Se aprecia una representación pictórica, casi muralista, que narra una escena mitológica o histórica. La figura central parece ser un jinete montado sobre un caballo blanco, mientras que otras figuras femeninas se agrupan a su alrededor, con gestos que sugieren súplica o desesperación. Esta narrativa visual superpuesta a las ruinas crea una tensión entre el pasado glorioso y la destrucción presente.
El uso de la luz es significativo. Un haz luminoso ilumina la escena pictórica del fondo, contrastando con la penumbra que envuelve las ruinas. Esto podría simbolizar la persistencia de la memoria o la esperanza en medio de la desolación. La ornamentación teatral, con cortinas rojas y motivos florales, aporta un elemento decorativo que contrasta deliberadamente con la crudeza del escenario.
Subtextualmente, el diseño parece explorar temas como la fragilidad de las instituciones religiosas, la transitoriedad del poder y la persistencia de la memoria colectiva. La yuxtaposición de la narrativa mitológica con las ruinas sugiere una reflexión sobre el ciclo de auge y caída de civilizaciones. La presencia de los espectadores en primer plano invita a la contemplación y al cuestionamiento sobre la naturaleza del teatro mismo, como representación de la realidad y espejo de la condición humana. La obra parece sugerir que incluso en medio de la destrucción, las historias y los mitos continúan resonando, ofreciendo una forma de consuelo o advertencia.