Dirk Herndricksz – The Madonna of the Rosary
Ubicación: Museum Capodimonte, Naples (Museo di Capodimonte).
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el cielo, se despliega una multitud de ángeles, también iluminados y con expresiones de veneración, algunos portando elementos florales o participando en una danza celestial. Su presencia refuerza la atmósfera mística y sobrenatural de la escena.
Debajo de la figura central, un grupo heterogéneo de personas, vestidas con hábitos religiosos y ropas civiles, se arrodilla en señal de devoción. Sus rostros expresan fervor y súplica, buscando la intercesión de la mujer que los domina. La disposición de estos personajes crea una sensación de jerarquía y orden, enfatizando el papel central de la figura femenina como mediadora entre lo divino y lo humano.
El suelo sobre el cual se arrodillan las figuras está representado con un tratamiento más terroso, con elementos vegetales dispersos que sugieren un contacto directo con la naturaleza. Esta base sólida contrasta con la elevación espiritual de los personajes superiores, creando una tensión visual interesante.
La paleta cromática es rica y vibrante, dominada por tonos cálidos como el rojo, el dorado y el ocre, que contribuyen a la sensación de opulencia y trascendencia. El uso del claroscuro acentúa las figuras principales, dirigiendo la mirada del espectador hacia los puntos focales de la composición.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas de fe, devoción y redención. La figura femenina encarna una imagen maternal protectora e intercesora, mientras que el rosario simboliza la oración y la búsqueda de gracia divina. La multitud de personajes arrodillados representa a la humanidad en su conjunto, buscando consuelo y guía en lo trascendente. El contraste entre la tierra y el cielo sugiere un anhelo por la elevación espiritual y la superación de las limitaciones terrenales. La escena evoca una atmósfera de recogimiento y contemplación, invitando al espectador a reflexionar sobre los misterios de la fe.