Part 1 Louvre – Sandro Botticelli (1444 or 1445-1510) -- Madonna and Child among Angels, with Saints Mary Magdalen and Bernard
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Alrededor de ellos se despliega un cortejo angelical, representado con delicadeza en tonos azulados y rojizos que acentúan su etérea naturaleza. Los ángeles parecen flotar en un espacio indefinido, creando una atmósfera de trascendencia. La disposición de estas figuras es simétrica, contribuyendo a la sensación de orden y equilibrio que caracteriza la obra.
A los lados de la Virgen, dos figuras adicionales completan el conjunto. A su izquierda, una mujer de larga cabellera castaña, vestida con un hábito marrón, se inclina en señal de reverencia, sus manos juntas denotando profunda devoción. En contraste, a la derecha, un hombre ataviado con túnica blanca y capucha, sostiene un libro abierto, como si estuviera leyendo o transcribiendo una escritura sagrada. Su mirada dirigida hacia el Niño sugiere una conexión espiritual directa.
El fondo se presenta como una cortina roja que enmarca la escena, acentuando su carácter ceremonial. La superficie sobre la que parecen flotar las figuras angelicales y los personajes principales es blanca y ligeramente texturizada, sugiriendo un espacio celestial o un plano simbólico.
Subtextualmente, la pintura parece explorar temas de maternidad divina, santidad y contemplación religiosa. La disposición de los personajes y su interacción sugieren una jerarquía espiritual, con la Virgen como figura central de veneración. La presencia de Santa María Magdalena y San Bernardo refuerza el mensaje devocional, invitando a la reflexión sobre la fe y la redención. El gesto del Niño, ofreciendo un fruto (posiblemente una manzana o granada), podría aludir a la fertilidad, la vida eterna o incluso a la Eucaristía, añadiendo capas de significado simbólico a la composición. La técnica pictórica, con su atención al detalle y su uso sutil del color, contribuye a crear una atmósfera de belleza idealizada y espiritualidad profunda.