Part 1 Louvre – Rosso Fiorentino (1494-1540) -- Pietà
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Alrededor del cuerpo central se agrupan tres figuras femeninas, cada una inmersa en un estado emocional palpable. Una figura, vestida con una túnica blanca y naranja, parece sostenerlo con una mezcla de reverencia y desesperación. Sus ojos están fijos en el rostro del difunto, transmitiendo una profunda tristeza. Otra figura, a la izquierda, observa la escena con una expresión de angustia contenida; su postura es tensa, casi como si estuviera a punto de romper en llanto. La tercera mujer, situada más atrás y ligeramente elevada, extiende un brazo hacia el cuerpo, sosteniendo lo que parece ser un objeto religioso, posiblemente un crucifijo o una reliquia. Su expresión es de dolor intenso, pero también de resignación.
La iluminación juega un papel crucial en la atmósfera general de la obra. Una luz dramática ilumina el cuerpo central y las figuras femeninas, dejando el resto del espacio sumido en una oscuridad profunda. Esta técnica acentúa la sensación de tragedia y misterio, sugiriendo que la escena se desarrolla en un contexto sobrenatural o trascendental.
El fondo oscuro y cavernoso contribuye a esta atmósfera opresiva. No ofrece ningún punto de referencia espacial claro, lo que intensifica la sensación de aislamiento y claustrofobia. La ausencia de detalles ambientales concentra la atención del espectador en las figuras y sus emociones.
Más allá de la representación literal de una escena de duelo, la obra parece sugerir una reflexión sobre el sufrimiento humano, la pérdida y la fe. La intensidad emocional de las figuras femeninas sugiere una profunda conexión con el dolor del difunto, mientras que la luz dramática y el fondo oscuro evocan un sentido de trascendencia espiritual. La composición, aunque caótica en apariencia, está cuidadosamente organizada para dirigir la mirada del espectador hacia los puntos focales de la escena: el cuerpo central y las expresiones de dolor de las figuras femeninas. Se percibe una tensión palpable entre la belleza idealizada de las figuras y la crudeza del sufrimiento representado, creando una experiencia visualmente impactante y emocionalmente resonante.