Alte und Neue Nationalgalerie – Fritz von Uhde (1848 - 1911) - The Mealtime Prayer
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La composición se organiza alrededor de una mesa redonda, donde una familia – compuesta por hombres, mujeres y niños – está reunida para la comida. Todos tienen sus manos juntas en señal de oración, mostrando una devoción colectiva. La postura de cada uno revela un estado emocional variado: desde la concentración serena hasta una cierta inquietud o timidez. El niño situado más cerca del espectador parece particularmente absorto, mientras que el hombre a su derecha muestra una expresión de profunda contemplación.
El artista ha prestado especial atención al detalle en la representación de las texturas y los materiales. La madera desgastada de la mesa, la tosca pared de piedra, la ropa sencilla pero bien trabajada de los personajes; todo ello refuerza la sensación de realismo y autenticidad. La presencia del hombre con el atuendo azul, situado ligeramente separado del grupo familiar, introduce una dimensión simbólica que invita a la reflexión. Su posición, su mirada hacia abajo y su vestimenta sugieren una figura de autoridad espiritual o trascendental, posiblemente un elemento divino presente en la vida cotidiana de esta familia humilde.
Más allá de la representación literal de una oración familiar, la obra parece explorar temas como la fe, la humildad, la comunidad y la conexión entre lo terrenal y lo espiritual. La atmósfera general evoca una sensación de paz interior y gratitud, a pesar de las evidentes limitaciones materiales del entorno. La disposición de los personajes alrededor de la mesa sugiere un vínculo familiar fuerte, reforzado por el acto compartido de la oración. Se intuye una historia detrás de estas figuras, una vida marcada por la sencillez pero también por la devoción y la esperanza. La pintura no solo documenta un momento específico, sino que busca capturar la esencia misma de una creencia arraigada en la vida diaria.