Sir Edward Burne-Jones – The Wizard
Ubicación: Museums and Art Gallery, Birmingham.
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El hombre, situado a la izquierda, se presenta envuelto en una túnica oscura con detalles de color verde oliva, lo cual sugiere un intento de camuflaje o quizás una referencia a la naturaleza y sus misterios. Su rostro, parcialmente oculto por la capucha, denota una expresión seria, casi melancólica, que invita a la reflexión sobre su estado interior. Lleva consigo una especie de bolsa o saco, posiblemente conteniendo herramientas o ingredientes para sus prácticas.
A su lado, una joven mujer observa con atención hacia un punto fuera del campo visual del espectador. Su vestimenta, aunque igualmente sobria y oscura, presenta detalles que sugieren una cierta nobleza o posición social. Su mirada dirigida a la distancia implica una expectativa, quizás de conocimiento o revelación. La palidez de su rostro contrasta con el tono más cálido de las paredes de madera, acentuando su figura y atrayendo la atención del observador.
El fondo está meticulosamente detallado: estanterías repletas de libros, frascos, instrumentos científicos rudimentarios y otros objetos que aluden a un vasto conocimiento acumulado. La disposición aparentemente desordenada de estos elementos sugiere una mente activa y un espacio de trabajo en constante evolución. Una cortina de tela translúcida se abre para revelar una luz más intensa, simbolizando quizás la esperanza o el acceso a un mundo superior.
La pintura plantea interrogantes sobre la relación entre el conocimiento, el poder y la moralidad. El hombre, con su apariencia misteriosa y su dedicación al estudio oculto, podría representar tanto la sabiduría como el peligro inherente a la búsqueda de lo desconocido. La mujer, por su parte, encarna la curiosidad, la inocencia o incluso una posible iniciación en los secretos que el hombre custodia. La atmósfera general es de quietud tensa, cargada de simbolismo y sugerencias sobre un mundo más allá de la percepción ordinaria. El uso del claroscuro contribuye a crear una sensación de dramatismo y misterio, invitando al espectador a interpretar las múltiples capas de significado que subyacen en esta escena cuidadosamente construida.