Edgar Degas – degas25
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El autor ha dispuesto las figuras de los jinetes y caballos en diagonal, creando una línea de fuerza que guía la mirada hacia el fondo del cuadro. Los jinetes, vestidos con indumentaria formal, parecen absortos en la competición; sus rostros son apenas esbozados, perdiendo importancia frente a la dinámica del galope. Se percibe un cierto anonimato en las figuras, como si fueran representaciones de una actividad más que individuos concretos.
En el plano inferior, se distingue una multitud reunida alrededor de una estructura arquitectónica con forma piramidal, posiblemente un palco o una tribuna. Esta masa humana, representada de manera esquemática y sin individualización, contrasta con la elegancia y la disciplina mostrada por los jinetes en sus monturas. La multitud parece ser un elemento más del paisaje, una parte integral del evento pero desprovista de protagonismo.
El tratamiento pictórico es suelto e impresionista; las pinceladas son rápidas y visibles, sugiriendo el movimiento y la fugacidad del momento. La luz no se define con precisión, sino que se distribuye de manera uniforme, creando una atmósfera envolvente y ligeramente onírica.
Subyace en esta representación una reflexión sobre la sociedad de la época: la aristocracia reunida para disfrutar de un espectáculo público, el contraste entre la formalidad del evento y la informalidad del entorno, la transitoriedad de la vida y la búsqueda del placer efímero. La ausencia de detalles narrativos específicos permite al espectador proyectar sus propias interpretaciones sobre la escena, invitándolo a contemplar no solo lo que se ve, sino también el contexto social y cultural que la rodea. La pintura evoca una sensación de nostalgia por un tiempo pasado, idealizado en su aparente calma y elegancia.