Boris Grigoriev – Mother, The Artists Wife and son Kirill
Ubicación: State Russian Museum, St. Petersburg (Государственный Русский Музей).
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En esta obra, el autor presenta una escena íntima y delicada: una mujer amamantando a un bebé. La figura femenina ocupa la mayor parte del espacio pictórico, sentada con una postura que sugiere calma y recogimiento. Su cuerpo está parcialmente descubierto, cubierto por un paño blanco que envuelve su torso y piernas, dejando al descubierto el pecho mientras alimenta a su hijo.
La paleta de colores es suave y cálida, dominando los tonos pastel como el rosa pálido, el crema y el ocre. La luz incide sobre la piel de la madre y del niño, resaltando sus formas y creando un efecto de volumen. El fondo es difuso e indeterminado, con pinceladas sueltas que sugieren una habitación interior. Se vislumbran elementos arquitectónicos vagos y cortinas que aportan profundidad a la composición.
La mirada de la mujer está dirigida hacia fuera del cuadro, perdida en el espacio, lo que sugiere un estado de ensimismamiento o reflexión. El bebé, con sus ojos cerrados y su cuerpo relajado, se encuentra completamente entregado al acto de la lactancia.
Subyacentemente, la pintura explora temas como la maternidad, la fertilidad y la conexión entre madre e hijo. La desnudez parcial no se presenta de forma erótica, sino como una expresión natural de la intimidad y el vínculo biológico. El paño blanco que cubre a la mujer puede interpretarse como un símbolo de pureza y protección.
La atmósfera general es de serenidad y ternura, evocando sentimientos de amor, cuidado y devoción. La pincelada suelta y la falta de detalles precisos contribuyen a crear una sensación de espontaneidad e inmediatez, como si el autor hubiera capturado un momento fugaz de la vida cotidiana. El uso de la luz y la sombra enfatiza la fragilidad y vulnerabilidad tanto de la madre como del niño, reforzando la idea de la maternidad como un acto sagrado y esencial.