Boris Grigoriev – The scene on the farm
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El edificio central, probablemente un cobertizo o establo, se presenta con una arquitectura sencilla y funcional. Sus paredes muestran una textura rugosa, sugerente de materiales como piedra o ladrillo enlucido. Las ventanas, cerradas por contraventanas azules, aportan un contraste visual que acentúa la sensación de recogimiento y protección. Sobre el tejado, una fronda de vegetación se extiende, difuminando los límites entre lo construido y lo natural.
El patio está poblado de aves: palomas blancas contrastan con un cuervo negro posado en el borde del techo, añadiendo una nota de misterio o presagio a la escena. Gallinas y gallos, representados con pinceladas rápidas y expresivas, se mezclan entre la vegetación exuberante. La disposición de las aves no parece casual; sugieren un movimiento circular, una dinámica vital que impregna el espacio.
La perspectiva es inusual, con una cierta distorsión que contribuye a la sensación de intimidad y cercanía. El suelo, apenas visible bajo la profusión de plantas, se sugiere más que se define, reforzando la impresión de un entorno natural descontrolado. Una escalera roja, situada en el extremo izquierdo, introduce un elemento vertical que rompe con la horizontalidad predominante y dirige la mirada del espectador hacia el interior de la escena.
Más allá de una simple representación de la vida rural, esta pintura parece explorar temas relacionados con la domesticación frente a lo salvaje, la protección frente al exterior, y la vitalidad inherente a la naturaleza. La abundancia de vegetación podría interpretarse como un símbolo de fertilidad y prosperidad, mientras que el cuervo negro introduce una nota ambigua, quizás aludiendo a la inevitabilidad del cambio o incluso a la muerte. La atmósfera general es de quietud contemplativa, pero también de una energía latente, contenida bajo la superficie de lo aparente. La técnica pictórica, con sus pinceladas sueltas y colores vibrantes, transmite una sensación de espontaneidad y vitalidad que invita al espectador a sumergirse en este microcosmos rural.