Hermitage ~ part 04 – Denis Maurice - Panel second. Zephyr brings Psyche to the Island of Bliss
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
En el primer plano acuático, tres figuras masculinas desnudas emergen de las aguas. Sus gestos sugieren una actitud contemplativa, casi extática, con los brazos extendidos hacia arriba como si recibieran una gracia divina. La superficie del agua refleja la luz y el cielo, creando un efecto de irrealidad y profundidad.
En el centro de la composición, una figura alada, presumiblemente personificando a un viento benevolente, transporta a otra figura femenina en un movimiento fluido y etéreo. Esta segunda figura parece flotar, envuelta en telas vaporosas que acentúan su ligereza y fragilidad. El destino de esta entrega es una isla lejana, coronada por una arquitectura clásica que evoca la idea de un paraíso o lugar de ensueño. La isla se presenta como un refugio idealizado, con vegetación exuberante y edificios de aspecto sereno y armonioso.
La estructura arquitectónica a la derecha enmarca la escena, proporcionando un punto de vista elevado desde el cual las figuras inferiores parecen observar el evento central. Dos ángeles, también desnudos, se encuentran aquí, uno extendiendo sus brazos hacia arriba con una expresión de anhelo o reverencia, mientras que el otro sostiene un macizo de flores rojas, posiblemente simbolizando la pasión, el amor o la fertilidad.
La paleta cromática es suave y luminosa, dominada por tonos azules, verdes y dorados, que contribuyen a crear una atmósfera de calma y serenidad. La luz parece provenir de múltiples fuentes, difuminando los contornos y acentuando la sensación de irrealidad.
Subtextualmente, la obra podría interpretarse como una alegoría del viaje del alma hacia la trascendencia o el éxtasis espiritual. El agua simboliza el inconsciente, las emociones profundas, mientras que la isla representa un estado de perfección y felicidad inalcanzable. La figura alada encarna la fuerza que guía a los mortales hacia este destino deseado, y los ángeles actúan como intermediarios entre lo terrenal y lo divino. El gesto contemplativo de las figuras en el primer plano sugiere una aspiración a alcanzar ese estado superior de conciencia. En definitiva, se trata de una representación poética del anhelo humano por la belleza, la armonía y la redención.