Joshua Reynolds – Portrait of William Augustus, Duke of Cumberland, Standing Three-Quarter Length, in Garter Robes
Ubicación: Private Collection
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El rostro del retratado exhibe una expresión serena, casi severa. Sus ojos, dirigidos al frente, denotan una mirada penetrante y decidida. La piel, aunque idealizada en su textura, revela sutiles signos de edad, lo que podría interpretarse como un intento por transmitir experiencia y sabiduría. El cabello, peinado con la rigidez propia del período, complementa la atmósfera de formalidad y control.
El fondo es deliberadamente oscuro y difuso, permitiendo que la figura principal se destaque con mayor intensidad. Se intuyen elementos arquitectónicos en la parte superior izquierda, aunque estos están tratados de manera sumamente esquemática, sin ofrecer detalles específicos que distraigan del sujeto central. Una cortina roja, parcialmente visible a la derecha, añade una nota de opulencia y dramatismo al conjunto.
Más allá de la mera representación física, el retrato transmite un mensaje de poder y autoridad. La postura erguida, la vestimenta suntuosa y la expresión facial transmiten una sensación de dominio y control. La meticulosidad en los detalles del atuendo sugiere una preocupación por la imagen pública y la necesidad de proyectar una impresión de solidez y estabilidad. El uso de colores ricos y contrastantes contribuye a crear un ambiente de solemnidad y grandeza.
Se puede inferir, a través de estos elementos visuales, que el retratado es una figura importante, posiblemente militar o política, cuya posición social se ve reforzada por la representación artística. La pintura no solo busca capturar su semejanza física, sino también comunicar un mensaje sobre su carácter y su lugar dentro del orden establecido. La ausencia de cualquier elemento anecdótico o narrativo refuerza la idea de una imagen destinada a proyectar autoridad y respeto.