Julio Romero de Torres – Arcangel San Rafael1925
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La figura del ángel domina el espacio, irradiando una luz dorada que lo distingue del resto de la composición. Sus alas, extensas y poderosas, sugieren un movimiento ascendente, una conexión con un plano superior. La postura del ángel es protectora; su mano se extiende hacia las mujeres, como si ofreciera consuelo o bendición.
Las dos figuras femeninas exhiben una paleta de colores complementarios: la que ofrece, vestida en tonos rojizos y ocres, contrasta con la otra, envuelta en azules oscuros y negros. Esta contraposición cromática acentúa sus roles diferenciados dentro de la narrativa visual. La mujer a la izquierda parece representar la generosidad o la provisión, mientras que la figura a la derecha encarna la necesidad o la búsqueda de ayuda.
El pedestal sobre el cual se asientan las figuras está decorado con relieves que sugieren escenas mitológicas o alegóricas. Se distinguen pequeñas figuras esculpidas en actitud de sufrimiento o súplica, lo que podría interpretarse como una representación del dolor humano y la necesidad de redención.
En el fondo, un paisaje brumoso se extiende hasta perderse en la lejanía. La atmósfera es melancólica, pero también sugiere una esperanza latente, una promesa de trascendencia más allá de las tribulaciones terrenales. El uso del claroscuro intensifica el dramatismo de la escena y dirige la atención hacia las figuras principales.
Subtextualmente, esta pintura podría interpretarse como una alegoría sobre la fe, la redención y la búsqueda de consuelo en tiempos difíciles. La figura angelical representa un poder superior que ofrece esperanza y protección a aquellos que sufren. Las mujeres simbolizan la dualidad de la condición humana: la capacidad de dar y la necesidad de recibir. El pedestal con sus relieves alude a las cargas del pasado y la necesidad de superar el sufrimiento para alcanzar una mayor comprensión espiritual. La composición en su conjunto transmite un mensaje de esperanza, pero también de profunda melancolía y reflexión sobre la naturaleza de la existencia humana.