Kunsthistorisches Museum – Jan Massys -- Saint Jerome
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
Aquí se observa una escena de introspección y contemplación, ambientada en un espacio que sugiere un estudio o celda monástica. La figura central, un hombre de edad avanzada con barba canosa y rostro marcado por el tiempo, domina la composición. Su postura es inclinada sobre una mesa de madera, apoyando su mano derecha en la mejilla como si estuviera sumido en profunda reflexión o cansancio.
El autor ha dispuesto varios elementos que enriquecen la narrativa visual. Un libro abierto, con ilustraciones detalladas, se encuentra posado sobre la mesa y sostenido por el hombre, indicando una dedicación al estudio y a la escritura. La luz de una vela, colocada en un candelabro cercano, ilumina parcialmente su rostro y el libro, creando un contraste dramático entre las zonas iluminadas y las sumidas en la penumbra.
En la mesa también se hallan otros objetos simbólicos: unas gafas, un pergamino enrollado, un pequeño volumen encuadernado con una decoración peculiar y, de manera particularmente impactante, un cráneo humano. Este último elemento introduce una fuerte carga iconográfica relacionada con la memento mori, el recordatorio de la mortalidad y la fugacidad de la vida terrenal. La presencia del cráneo no es meramente decorativa; sirve para enfatizar la fragilidad humana frente al paso del tiempo y la importancia de la reflexión espiritual.
El fondo, oscuro y casi uniforme, concentra la atención en la figura principal y los objetos sobre la mesa. Se distingue una estantería con libros a la derecha, que refuerza el ambiente intelectual y erudito. La paleta de colores es dominada por tonos cálidos – ocres, marrones y rojos – que contribuyen a crear una atmósfera solemne y melancólica.
La expresión del hombre es ambigua: parece mostrar tanto cansancio como sabiduría, dolor y resignación. El artista ha logrado transmitir un estado emocional complejo, invitando al espectador a la reflexión sobre temas universales como el conocimiento, la fe, la muerte y el sentido de la existencia. La composición en su conjunto sugiere una meditación profunda sobre la condición humana y los desafíos espirituales que la acompañan.