Kunsthistorisches Museum – Alonso Sánchez Coello (c. 1531-1588) -- Isabella of Valois (1546-1568)
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La vestimenta es sumamente elaborada y constituye uno de los elementos más destacados de la obra. El vestido, en tonos rojizos y dorados, presenta una profusión de detalles ornamentales: intrincados bordados florales que se extienden por el corpiño, las mangas y la falda. La riqueza de los materiales es evidente; la seda o terciopelo parecen brillar bajo la luz, acentuando la opulencia del atuendo. El contraste entre el tejido rojo y el blanco del cuello y los puños crea un juego visual que atrae la atención hacia el rostro. El corpiño, ajustado a la figura, se abre para revelar una camisa de encaje, añadiendo otra capa de sofisticación al conjunto. Los mangas, amplios y con adornos, sugieren una suntuosa nobleza.
La joven lleva un elaborado tocado, decorado con perlas y joyas que reflejan la luz. El rostro es pálido, con ojos grandes y expresivos, enmarcados por unas cejas arqueadas, típicas de la época. La boca está ligeramente entreabierta, transmitiendo una impresión de serenidad y dulzura. La piel, cuidadosamente trabajada, sugiere una belleza idealizada, propia del retrato cortesano.
El fondo es oscuro y uniforme, lo que concentra la atención en la figura principal. A la izquierda, se vislumbra un pilar decorado con motivos vegetales, que añade profundidad al espacio y contribuye a crear una atmósfera de solemnidad. La iluminación es suave y difusa, modelando las formas y resaltando los detalles del rostro y el vestido.
Más allá de la mera representación física, esta pintura parece transmitir un mensaje sobre el estatus social y la posición de la retratada en la sociedad. La ostentación de la vestimenta, la formalidad de la pose y la idealización de su belleza sugieren una pertenencia a la alta nobleza, posiblemente incluso a la realeza. El paño blanco que sostiene puede simbolizar pureza o virtud, atributos valorados en las mujeres de la época. La mirada directa al espectador establece un vínculo personal, invitando a contemplar y admirar a la retratada. En definitiva, se trata de una imagen concebida para proyectar poder, elegancia y refinamiento.