Konstantin Alekseevich Korovin – Masquerade. 1913
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El espacio parece estar habitado por figuras humanas, aunque su presencia es apenas insinuada, desdibujadas entre las sombras y el juego de luces. No se distinguen rasgos individuales; son siluetas que se mueven en un ambiente aparentemente festivo o ceremonial, pero donde la alegría se ve atenuada por una sensación general de inquietud. La perspectiva es ambigua, contribuyendo a la impresión de irrealidad y desorientación.
La composición está organizada alrededor de líneas diagonales que guían la mirada hacia el fondo del cuadro, donde los arcos o columnas parecen extenderse indefinidamente en la penumbra. Esta disposición crea una sensación de profundidad y misterio, invitando al espectador a adentrarse en ese mundo nocturno.
Subyace una tensión palpable entre lo público y lo privado, entre la celebración y el aislamiento. La multitud presente parece estar inmersa en su propia experiencia, ajena a la presencia del otro, sugiriendo una crítica implícita a las convenciones sociales o a la superficialidad de los rituales colectivos. La oscuridad que envuelve la escena puede interpretarse como un símbolo de lo oculto, de aquello que permanece fuera de la mirada y el control. La pincelada nerviosa y la atmósfera opresiva sugieren una inquietud subyacente, una sensación de amenaza latente en medio de la aparente festividad. El autor parece interesado en explorar no tanto la representación literal del evento, sino más bien las emociones y sensaciones que este evoca: el misterio, la soledad, la ambigüedad moral.