Konstantin Alekseevich Korovin – Room Salammbo. 1909
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El uso del color es deliberadamente limitado y sombrío: predominan los tonos ocres, marrones y verdes apagados, que refuerzan la impresión de decadencia y abandono. La pincelada es rápida y gestual, casi esbozada, lo que sugiere una captación intuitiva más que una descripción detallada. Esta técnica contribuye a la sensación de inestabilidad visual y a la atmósfera onírica del lugar.
En el extremo izquierdo, se distingue un arco ornamentado con motivos vegetales estilizados, que contrasta con la severidad geométrica de las columnas centrales. Este elemento introduce una nota de exotismo y sugiere una conexión con culturas orientales o antiguas. La presencia de figuras humanas, apenas insinuadas en la penumbra, acentúa la sensación de soledad y aislamiento. No se distinguen sus rostros ni detalles identificativos; son meras siluetas que parecen fundirse con el entorno.
La composición general transmite una inquietud latente, un presentimiento de algo inminente. El espacio arquitectónico no parece ser un lugar habitable, sino más bien un escenario para la representación de emociones complejas: melancolía, nostalgia, o incluso temor. La ausencia de referencias concretas a un tiempo o lugar específicos permite que el espectador proyecte sus propias interpretaciones sobre la escena, convirtiéndola en una metáfora de estados anímicos profundos y universales. La monumentalidad del espacio, combinada con la atmósfera opresiva y la pincelada expresionista, sugiere una reflexión sobre la fragilidad humana frente a fuerzas superiores o el peso del pasado.