Konstantin Alekseevich Korovin – hostess. 1896
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
La vestimenta resulta particularmente llamativa: un vestido de corte amplio y voluminoso, adornado con una profusión de motivos florales que contrastan con la oscuridad del fondo. La paleta cromática es rica en tonos verdes, ocres y rojos, aplicados con pinceladas sueltas y vibrantes que sugieren movimiento y textura. La luz, aunque tenue, se concentra sobre el rostro y el vestido, creando un halo de luminosidad que resalta la figura principal. En sus manos sostiene una lámpara o candelabro, cuya llama ilumina parcialmente su semblante y proyecta sombras sutiles en el tejido del vestido.
El fondo, difuminado y poco definido, se compone de elementos arquitectónicos como una puerta o arco, y lo que parecen ser muebles o estanterías, sugeridos por las manchas oscuras y los contornos vagos. Esta falta de detalle en el entorno contribuye a centrar la atención del espectador en la figura femenina.
Más allá de la representación literal, esta pintura parece explorar temas relacionados con la identidad social y el rol femenino. La mujer, vestida con un atuendo ostentoso, podría representar una anfitriona o una dama de cierta posición económica. Sin embargo, la mirada directa y la postura firme sugieren una independencia y una dignidad que trascienden las convenciones sociales. La lámpara que sostiene puede interpretarse como un símbolo de iluminación, tanto literal como metafórica; quizás aludiendo a la claridad de juicio o a la capacidad de guiar a otros. La atmósfera general, aunque tranquila, encierra una cierta melancolía, una sensación de introspección que invita a la reflexión sobre el papel de la mujer en la sociedad y su lugar dentro del espacio doméstico. El uso de la luz y la sombra contribuye a esta ambigüedad, creando un ambiente sugerente y evocador.