Los Angeles County Museum of Art (attributed to) – Pier Francesco Mazzucchelli (called Morazzone) - The Ecstasy of Saint Francis
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Sobre él, suspendido en el aire, se encuentra una figura alada, presumiblemente un ángel o puto, que toca un instrumento musical –una viola, a juzgar por su forma–. La expresión del ser alado es de concentración intensa, casi extática, y la música parece emanar directamente hacia el hombre yacente, inundándolo con una gracia celestial. El contraste entre la quietud del hombre y el movimiento del ángel crea una tensión visual que refuerza la idea de una experiencia espiritual recibida pasivamente.
El fondo se presenta como un paisaje difuso, delimitado por una oscura cavidad rocosa a la derecha y abierto hacia un horizonte brumoso donde se intuyen edificaciones y vegetación. Esta disposición sitúa la escena en un espacio ambiguo, entre lo terrenal y lo divino, contribuyendo a la atmósfera de misterio que impregna la obra.
En primer plano, sobre el terreno, reposa un cráneo humano. Este elemento iconográfico, recurrente en el arte religioso, introduce una reflexión sobre la mortalidad y la fugacidad de la vida terrena, contrastando con la eternidad prometida por la experiencia espiritual representada. El cráneo no se presenta como un símbolo de muerte lúgubre, sino más bien como un recordatorio de la necesidad de trascender lo material para alcanzar la salvación.
La iluminación es dramática y dirigida: una luz intensa ilumina el rostro del hombre y al ángel, mientras que el resto de la escena permanece sumido en las sombras. Esta técnica acentúa la importancia de los personajes principales y crea un ambiente de solemnidad y misticismo. La paleta cromática se centra en tonos terrosos y oscuros, con toques de luz dorada que resaltan la divinidad de la experiencia representada.
En resumen, la pintura presenta una visión de éxtasis espiritual, donde el hombre, a través de la música celestial, experimenta una comunión con lo divino. La presencia del cráneo introduce una reflexión sobre la mortalidad y la necesidad de buscar la trascendencia, mientras que la composición teatral y la iluminación dramática intensifican la carga emocional de la escena. Se percibe un intento por representar no solo un evento religioso, sino también el impacto profundo que la fe puede tener en el alma humana.