Louvre – PEYRON JEAN FRANCOIS PIERRE - Burial of Miltiades
На эту операцию может потребоваться несколько секунд.
Информация появится в новом окне,
если открытие новых окон не запрещено в настройках вашего браузера.
Для работы с коллекциями – пожалуйста, войдите в аккаунт (abrir en nueva ventana).
Поделиться ссылкой в соцсетях:
No se puede comentar Por qué?
El núcleo de la representación se centra en un hombre yacente sobre una especie de lecho improvisado, probablemente heno o paja. Su cuerpo está cubierto parcialmente por una sábana blanca que contrasta con los tonos terrosos del entorno. Alrededor suyo, varios hombres, vestidos con túnicas y mantos típicos de la antigüedad clásica, se agolpan en torno a él.
Uno de ellos, vestido con un manto rojo intenso, inclina su cuerpo sobre el enfermo, aparentemente intentando ayudarlo o consolarlo. Su expresión es de angustia y preocupación, transmitida por una mirada intensa y un gesto desesperado. Otro hombre, situado más cerca del espectador, parece estar conteniendo al moribundo, mientras que un tercero, con barba blanca, observa la escena con semblante apesadumbrado.
La disposición de las figuras no es casual; se busca crear una sensación de movimiento y dinamismo. La diagonal formada por el cuerpo del hombre rojo dirige la mirada hacia el centro de la composición, donde se encuentra el enfermo. El uso de líneas oblicuas contribuye a generar una atmósfera de inestabilidad y sufrimiento.
La arquitectura que sirve de telón de fondo es igualmente significativa. Las paredes desnudas, los elementos colgantes (una especie de utensilio o arma) y las cadenas que sujetan un objeto pesado sugieren un contexto de cautiverio y opresión. La ausencia de decoración y la crudeza del espacio refuerzan el carácter trágico de la escena.
Más allá de lo evidente, esta pintura parece explorar temas como la mortalidad, el sufrimiento humano, la pérdida y la fragilidad de la existencia. El contraste entre la belleza idealizada de las figuras clásicas y la brutalidad de su situación crea una tensión que invita a la reflexión sobre la condición humana. La presencia de los hombres alrededor del enfermo sugiere un rito fúnebre o un momento de despedida, pero también puede interpretarse como una metáfora de la dependencia y la vulnerabilidad ante el destino. El silencio impuesto por la penumbra acentúa la solemnidad del evento y evoca una sensación de melancolía profunda.