Louvre – LOWER RAIN MASTER - A portable altar with scenes from the life of the Mother of God and the childhood of Christ
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El núcleo del altar se centra en una representación de la Virgen María, sentada sobre un trono ricamente decorado y sosteniendo al Niño Jesús. La Virgen porta una corona, símbolo de su dignidad real y su papel como Reina del Cielo. El rostro de la Virgen irradia serenidad y compasión, mientras que el Niño parece interactuar con ella, posiblemente extendiendo una mano hacia el espectador. La composición central es simétrica y formal, reflejando un ideal de belleza y orden propio del período.
Los paneles laterales, al desplegarse, revelan escenas narrativas que ilustran episodios clave de la vida de María y la infancia de Cristo. Se distinguen representaciones de la Anunciación, la Natividad, la Presentación en el Templo y otros momentos significativos. La iconografía es convencional, pero los detalles pintados sugieren una intención de transmitir devoción y realismo. La paleta cromática es rica y vibrante, con predominio de tonos dorados, rojos y azules, que acentúan la solemnidad del tema.
En cuanto a subtextos, el altar portátil no solo cumple una función religiosa, sino también social y política. Su portabilidad implica su uso en contextos diversos, posiblemente para acompañar a una familia noble o ser exhibido en procesiones públicas. La complejidad de la estructura y la calidad de los materiales sugieren un encargo costoso, realizado para una clientela adinerada. La atención al detalle en las escenas narrativas apunta a una intención didáctica: instruir visualmente a los fieles sobre la vida de María y el significado de los eventos relacionados con Cristo. La presencia de elementos arquitectónicos góticos, como arcos apuntados y tracería calada, refuerza la conexión con la estética medieval y su simbolismo religioso. El altar, en su conjunto, se presenta como un objeto de veneración íntima y pública, una manifestación tangible de la fe y el poderío social.