WEYDEN ROGIR VAN DER – Christ the Redeemer, the Mother of God and St. John the Evangelist, with Saints John the Baptist and Mary Magdalene on the side panels. Known as the Triptych of the Braque family. (fragment) Louvre (Paris)
Louvre – WEYDEN ROGIR VAN DER - Christ the Redeemer, the Mother of God and St. John the Evangelist, with Saints John the Baptist and Mary Magdalene on the side panels. Known as the Triptych of the Braque family. (fragment)
En esta composición, observamos a una figura femenina que ocupa el centro del campo visual. Su mirada, dirigida hacia abajo y ligeramente a la izquierda, transmite una sensación de recogimiento y melancolía. La joven sostiene un recipiente de cerámica blanca, posiblemente agua o leche, lo cual podría aludir a su pureza o a un acto de ofrenda. El vestuario es notable: un atuendo azul oscuro con mangas rojas que contrastan con la palidez de su piel. Un velo blanco cubre parcialmente su cabello, dejando ver mechones rojizos que enmarcan su rostro. La meticulosidad en el detalle del tejido y los pliegues sugiere una atención al realismo propio de la época. El paisaje que se extiende tras ella es un elemento crucial. Se trata de una vista bucólica con colinas verdes, árboles dispersos y una atmósfera luminosa. Esta representación no parece ser simplemente decorativa; podría simbolizar la esperanza, la fertilidad o incluso el paraíso terrenal. La inclusión de animales pastando en la lejanía refuerza esta sensación de armonía natural. La iluminación es suave y difusa, creando un ambiente de serenidad y devoción. Los tonos fríos predominan, acentuados por los toques de rojo en las mangas, que atraen la atención hacia sus brazos y manos. La inscripción latina en la parte superior sugiere una posible referencia bíblica o una invocación religiosa. Subtextualmente, esta imagen podría interpretarse como una representación de la virtud femenina, la humildad y la devoción. El gesto con el recipiente, junto con su expresión contemplativa, invita a la reflexión sobre temas como la fe, la pureza y la redención. La combinación del paisaje idealizado y la figura femenina sugiere una conexión entre lo terrenal y lo divino, un tema recurrente en el arte religioso de la época. Se intuye que esta escena forma parte de un conjunto más amplio, posiblemente un retablo o altar, donde su función sería complementar a otras figuras y narrativas religiosas.
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WEYDEN ROGIR VAN DER - Christ the Redeemer, the Mother of God and St. John the Evangelist, with Saints John the Baptist and Mary Magdalene on the side panels. Known as the Triptych of the Braque family. (fragment) — Louvre (Paris)
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El vestuario es notable: un atuendo azul oscuro con mangas rojas que contrastan con la palidez de su piel. Un velo blanco cubre parcialmente su cabello, dejando ver mechones rojizos que enmarcan su rostro. La meticulosidad en el detalle del tejido y los pliegues sugiere una atención al realismo propio de la época.
El paisaje que se extiende tras ella es un elemento crucial. Se trata de una vista bucólica con colinas verdes, árboles dispersos y una atmósfera luminosa. Esta representación no parece ser simplemente decorativa; podría simbolizar la esperanza, la fertilidad o incluso el paraíso terrenal. La inclusión de animales pastando en la lejanía refuerza esta sensación de armonía natural.
La iluminación es suave y difusa, creando un ambiente de serenidad y devoción. Los tonos fríos predominan, acentuados por los toques de rojo en las mangas, que atraen la atención hacia sus brazos y manos. La inscripción latina en la parte superior sugiere una posible referencia bíblica o una invocación religiosa.
Subtextualmente, esta imagen podría interpretarse como una representación de la virtud femenina, la humildad y la devoción. El gesto con el recipiente, junto con su expresión contemplativa, invita a la reflexión sobre temas como la fe, la pureza y la redención. La combinación del paisaje idealizado y la figura femenina sugiere una conexión entre lo terrenal y lo divino, un tema recurrente en el arte religioso de la época. Se intuye que esta escena forma parte de un conjunto más amplio, posiblemente un retablo o altar, donde su función sería complementar a otras figuras y narrativas religiosas.